[Editorial por Richard Shaw: EL HÁBITO DE SENTIRNOS OFENDIDOS…
“Las personas se pasan la mayor parte de su vida sintiéndose ofendidas por lo que alguien les hizo. La sorprendente revelación que les voy a hacer, va a cambiar tu vida”. M. Engelke
Por Richard Shaw
Hay reflexiones que me ponen a pensar y hace unos días leí un texto de Marco Engelke, y su contenido me impacto. Sé que he perdido mucho tiempo acarreando odios añejos y los resentimientos archivados. Querido lector, se lo comparto de todo corazón porque estoy seguro que será un aporte de mucho provecho en su vida.
… ¡Nadie te ha ofendido! Son tus expectativas de lo que esperabas de esas personas, las que te hieren y las expectativas las creamos nosotros con nuestros pensamientos. No son reales. Son imaginarias.
Si tú esperabas que tus padres te dieran más amor y no te lo dieron, no tienes por qué sentirte ofendido.
Son tus expectativas de lo que un padre ideal debió hacer contigo, las que resultan defraudadas. Tus ideas preconcebidas son las que te hieren.
Si esperabas que tu pareja reaccionara de tal o cual forma y no lo hizo… tu pareja no te ha hecho nada.
Es la diferencia entre las atenciones que tu esperabas que tuviera contigo y las que realmente tuvo, las que te lastiman.
Un hábito de convivencia requiere que todas sus partes funcionen conforme a un rol esperado. Si una de las partes no cumple, el hábito se derrumba.
El hábito de sentirte ofendido por lo que te hacen otros (en realidad nadie te hace nada), desaparece cuando conoces mejor la fuente de las “ofensas”.
¡Cuando nacemos, somos auténticos! Pero nuestra verdadera naturaleza es suprimida y sustituida artificialmente por conceptos que nuestros padres, la sociedad y la televisión nos enseñan.
Crean una novela falsa de cómo deberían ser las cosas en todos los aspectos de tu vida y de cómo deben actuar los demás.
Una de las mayores fuentes de ofensas es la de tratar de imponer el punto de vista de una persona a otra y guiar su vida. Cuando le dices lo que de]